Artículos


Fotoperiodismo en Venezuela:
de “El Porteñazo” a las protestas y las caras del hambre

Photojournalism in Venezuela:
From El Porteñazo to Protests  and the Faces of Hunger

Fotojornalismo na Venezuela:
do El Porteñazo aos protestos e aos rostos da fome




10.5294/pacla.2023.26.1.2


María del Mar Ramírez Alvarado1
Johanna Pérez Daza2
Rosalba Mancinas-Chávez2

1 https://orcid.org/0000-0002-0810-7879 . Universidad de Sevilla, España. delmar@us.es

2 https://orcid.org/0000-0001-7554-3147 . Universidad Católica Andrés Bello, Venezuela. jperezda@ucab.edu.ve

3 https://orcid.org/0000-0002-4218-2338 . Universidad de Sevilla, España. rmancinas@us.es


Recibido: 30/08/2022
Enviado a pares: 30/09/2022
Aprobado por pares: 13/11/2022
Aceptado: 12/12/2022


Para citar este artículo / to reference this article / para citar este artigo: Ramírez, M. M., Pérez, J. y Mancinas-Chávez, R. (2023). Fotoperiodismo en Venezuela: de “El Porteñazo” a las protestas y las caras del hambre. Palabra Clave, 26(1), e2612. https://doi.org/10.5294/pacla.2023.26.1.2



Resumen

La presente investigación ofrece un estudio sociocultural de la fotografía periodística en el escenario venezolano mediante la revisión de las imágenes que han recibido reconocimiento internacional en los premios World Press Photo y Pulitzer. A partir del análisis y contextualización de fotografías de corte periodístico y documental, el objetivo ha sido el de reflexionar sobre la función social y usos de la imagen en la contemporaneidad. El corpus ha estado integrado por imágenes de fotógrafos venezolanos o radicados en Venezuela que han sido premiadas con los mencionados galardones: dos fotografías individuales y dos series de fotografías. La más antigua es la foto de Héctor Rondón, de 1962, sobre el suceso conocido como “El Porteñazo”. La segunda de las fotografías y la primera serie tienen como contexto común las protestas y disturbios del 2017 contra el gobierno de Nicolás Maduro. Sus autores son Ronaldo Schemidt y Juan Barreto, respectivamente. La última serie muestra las víctimas del hambre y la desnutrición en Venezuela y fue publicada por The New York Times. Su autora es la fotoperiodista Meridith Kohut. Todas estas fotografías han sido estudiadas empleando una matriz de análisis que incluye la profundización de los conflictos y realidades que muestran, su valor intrínseco como imagen, así como la repercusión y proyección de las mismas. Las conclusiones del trabajo dan cuenta de cómo la visualización de los hechos a través de la fotografía y su reconocimiento internacional afirman las posibilidades de la imagen para aproximarse a la realidad y mostrar sus matices y contrastes. También su valor de denuncia. El que estos premios se otorguen tiempo después de los sucesos registrados permite retomar los temas que documentan, a veces olvidados o desplazados ante la vorágine de nuevos acontecimientos.

Palabras clave (Fuente tesauro de la Unesco): Cultura visual; fotografía; fotoperiodismo; imagen; representaciones.



Abstract

This research offers a sociocultural study of journalistic photography in Venezuela by reviewing images internationally recognized with the World Press Photo and Pulitzer Prizes. From the analysis and contextualization of journalistic and documentary photographs, the objective is to reflect on the social function and uses of the image in contemporary times. The corpus comprises images by Venezuelan or Venezuela-based photographers awarded the prizes mentioned: two individual and two series of photographs. The oldest is Héctor Rondón’s 1962 picture of El Porteñazo. The second photograph and the first of the series shared the context of the 2017 protests and riots against the government of Nicolás Maduro; their authors are Ronaldo Schemidt and Juan Barreto, respectively. The second series showed the victims of hunger and malnutrition in Venezuela and was published in The New York Times; its author is photojournalist Meridith Kohut. All these photographs have been studied using a matrix of analysis that delves into the conflicts and realities they portray, their intrinsic value as images, and their repercussion and projection. We conclude how the visualization of facts through photography and its international recognition affirms the possibilities of the image to approach reality and show its nuances and contrasts, as well as its denouncing value. The fact that these prizes were awarded long after the recorded events makes it possible to revisit the subjects they document, sometimes forgotten or displaced in the maelstrom of new events.

Keywords (Source Unesco Thesaurus): Visual culture; photography; photojournalism, image; representations.



Resumo

Esta pesquisa oferece um estudo sociocultural da fotografia jornalística no cenário venezuelano mediante a revisão das imagens que ganharam reconhecimento internacional nos prêmios World Press Photo e Pulitzer. A partir da análise e contextualização de fotografias de corte jornalístico e documental, o objetivo é refletir sobre a função social e usos da imagem na contemporaneidade. O corpus foi integrado por imagens de fotógrafos venezuelanos ou radicados na Venezuela que foram premiadas com os mencionados prêmios: duas fotografias individuais e duas séries de fotografias. A mais antiga é a foto de Héctor Rondón, de 1962, sobre o acontecimento conhecido como “El Porteñazo”. A segunda das fotografias e a primeira série têm como contexto comum os protestos e distúrbios de 2017 contra o governo de Nicolás Maduro. Seus autores são Ronaldo Schemidt e Juan Barreto, respectivamente. A última série mostra as vítimas da fome e da desnutrição na Venezuela, e foi publicada pelo The New York Times. Sua autora é a fotojornalista Meridith Kohut. Todas essas fotografias são estudadas com a utilização de uma matriz de análise que inclui o aprofundamento dos conflitos e das realidades que mostram, seu valor intrínseco como imagem, bem como a repercussão e projeção delas. As conclusões deste trabalho evidenciam como a visualização dos fatos por meio da fotografia e seu reconhecimento internacional afirmam as possiblidades da imagem para se aproximar da realidade e mostrar suas nuances e contrastes, além de seu valor de denúncia. O fato de esses prêmios serem dados tempo depois dos acontecimentos registrados permite retomar os temas que documentam, às vezes esquecidos ou deslocados ante a voragem dos novos acontecimentos.

Palavras-chave (Fonte: tesauro da Unesco): Cultura visual; fotografia; fotojornalismo; imagem; representações.



Venezuela ha destacado en la agenda internacional de los últimos años debido a una crisis socioeconómica y política que ha dejado una notable huella en el ámbito de la comunicación y en distintos soportes, vías y formatos. La fotografía no es la excepción. Por el contrario, el registro fotográfico ha permitido la captura y el relato de acontecimientos de la historia venezolana, tanto por fotógrafos locales como por corresponsales extranjeros y enviados especiales que se han acercado al país para documentarlo y dejar testimonio visual de las circunstancias, personajes y sucesos que han perfilado la historia de la nación suramericana. En tal sentido, el uso periodístico dado a la fotografía ha permitido la cobertura de distintos sucesos que componen una especie de archivo en construcción o galería visual que se inserta en la memoria colectiva y en la que destacan imágenes icónicas que sintetizan la visión del fotógrafo y el enfoque del medio, al tiempo que ofrecen una lectura del hecho que se registra y de sus interpretaciones. Todos estos elementos son fundamentales al momento de estudiar la cultura visual y su anclaje fotográfico, los vínculos entre imagen y memoria, así como los nexos entre el ecosistema comunicativo y el acto fotográfico.

En la historia de la fotografía venezolana el fotoperiodismo y el documentalismo tienen una larga tradición. Como guardiana y cómplice de la memoria, la fotografía ha registrado episodios significativos que prevalecen en el imaginario colectivo destacando ámbitos como conflictos sociopolíticos y revueltas populares, el boom petrolero y los altibajos económicos, la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos, las violaciones de los derechos humanos y, más recientemente, la migración de mayor impacto en la región, que a la fecha suma más de cinco millones de venezolanos fuera del país. La fotografía resulta, en estos escenarios, ese testigo incómodo que no solo observa y captura, sino que confronta y, de una u otra forma, denuncia, dejando a la posteridad un registro que, eventualmente, puede devenir en documento y prueba tangible. En esta idea ahondan diversos autores, que inciden en la certeza de que se “cree mejor” en los heridos si los vemos fotografiados, porque las fotografías suministran pruebas de que algo aconteció y se considera que aportan evidencias. Más allá del tema de la manipulación de la imagen, el origen tecnológico de la fotografía aporta una garantía de objetividad. Esta característica intrínseca ha reforzado su utilidad en el contexto de la historia y evolución de las sociedades (Sontag, 1996; Fontcuberta, 1997).

En los tiempos que corren se afianza la tendencia a visualizar todo, a hacer y compartir imágenes de todo, tal y como afirma Mirzoeff: “la cultura visual no depende de las imágenes en sí mismas, sino de la tendencia moderna a plasmar en imágenes o visualizar la existencia” (2003, p. 23). En este contexto, cobra fuerza la idea de que la fotografía permite constatar un hecho o, al menos, ser la representación del mismo. Lo valioso es la información, ya que, como sostiene Flusser, “no es posible un acto de fotografiar ingenuo o inconcebido. Una fotografía es una imagen de conceptos” (1990, p. 35). Conceptos que permiten problematizar la realidad y la fotografía en el marco de la cultura visual. En ese sentido, las raíces de la fotografía y el cine están claramente vinculadas y confluyen en el concepto de reconstrucción estética visual (Blanco, 2022).

No es de extrañar entonces que, desde distintas perspectivas y enfoques teóricos, la imagen fotográfica haya sido considerada “analogon perfecto de la realidad” (Barthes, 1986), “índex o indicador de existencia” y ahora transite hacia los escabrosos terrenos de la duda y la confrontación, al punto de ser considerada una mentira construida. Es una afirmación obvia pero necesaria: las imágenes deben ser contextualizadas, contrastadas y ponderadas. En el escenario actual, caracterizado por la sobreabundancia visual, es importante profundizar en el valor que la sociedad les confiere a las imágenes, especialmente a la fotografía, que segmenta y delimita tiempo y espacio. La imagen fija ofrece detalles que se escapan al movimiento y, como apunta Sontag, sus cualidades ofrecen mayor garantía de persistir en la memoria:

El conjunto de imágenes incesantes (la televisión, el vídeo continuo, las películas) es nuestro entorno, pero a la hora de recordar, la fotografía cala más hondo. La memoria congela los cuadros; su unidad fundamental es la imagen individual. En una era de sobrecarga informativa, la fotografía ofrece un modo expedito de comprender algo y un medio compacto de memorizarlo. La fotografía es como una cita, una máxima o un proverbio. (2003, p. 14)

Aquellas imágenes que perduran se insertan en las narrativas y los modos como concebimos y relatamos los hechos, más aún cuando estos han pasado por el tamiz periodístico, y tienen alcance en la esfera doméstica e internacional. Es importante confrontar la noción de realidad en el campo de la imagen y la cultura visual. A partir de las propuestas del documentalista Errol Morris, el investigador Lior Zylberman distingue los porosos límites que suelen confundir realidad, evidencia y registro fotográfico.

El axioma morriseano sería “primero creo, luego veo”: creer es ver, y no al revés. Las fotografías proveen evidencia, pero no son “atajos” a la realidad, no formamos creencias en base a lo que vemos sino que volcamos nuestras creencias en las imágenes. El saber lateral del espectador posee participación particular en la significación de la imagen: cuanto más determinada se encuentre la imagen por dicho saber, más redundante será la interpretación. Sin embargo, el saber lateral del observador puede saturar el sentido de la imagen o bien dejarla indeterminada. (2014, p. 31-32)

Focalizando el presente estudio y atendiendo a casos específicos, el objetivo de esta investigación es el de ahondar en el tratamiento del país en la escena internacional a partir de los premios de fotografía que visibilizan, reconocen y abren otras vías de circulación de la imagen y de la realidad nacional, más allá de la inmediatez noticiosa y la fugaz actualidad, que va superponiendo y desplazando eventos y personajes. En una selección acotada, centrada en las fotografías ganadoras del Premio Pulitzer y el World Press Photo: el primero constituye una referencia sin parangón en el ámbito fotoperiodístico y el segundo en el campo fotográfico. Las fotos premiadas han contado con una amplia distribución a través de los medios, exposiciones itinerantes por varios países de distintos continentes, libros, anuarios y otras vías de divulgación que posibilitan su estudio y evidencian su alcance e impacto. Las imágenes seleccionadas construyen imaginario colectivo y señalan un modo determinado de hacer fotoperiodismo (Martín et al., 2022). De aquí la importancia de analizar las imágenes de fotógrafos venezolanos o radicados en Venezuela que han sido reconocidas con los mencionados galardones.

El Premio Pulitzer se otorga anualmente por logros del periodismo, la literatura y la composición musical. Data de 1917 y fue creado en los Estados Unidos. Según las disposiciones del testamento del editor Joseph Pulitzer, su administración está a cargo de la Universidad de Columbia en Nueva York. De las veintiún categorías, dos se concentran específicamente en el área fotográfica: la de fotografías de “Noticias de última hora”, con trabajo destacado sobre actualidad noticiosa, que pueden consistir en una o varias tomas, una secuencia o un álbum, y la de “Fotografía de reportaje”, que distingue una o varias fotografías, una secuencia o un álbum sobre una temática de fondo.

Por su parte el premio World Press Photo lo da desde 1955 esta organización independiente, con sede en Ámsterdam, Países Bajos. Es considerado el más prestigioso concurso anual de fotografía periodística. Cuenta con las siguientes categorías: noticias de actualidad, temas de actualidad, personajes de actualidad, deportes y fotografías de acción, reportajes de deportes, temas contemporáneos, vida cotidiana, retratos, naturaleza, arte y entretenimiento. El máximo premio es el World Press Photo of the Year que se concede a imágenes representativas del fotoperiodismo de actualidad, destacando el tratamiento del hecho y la calidad estética. A efectos de esta investigación, se consideran las fotos que han sido merecedoras de esta última distinción.

El punto de partida de este recorrido, que busca conectar ambos premios con la fotografía y la realidad venezolanas, se ubica en 1962, cuando el fotógrafo venezolano Héctor Rondón (1933-1984), del diario La República, llama la atención mundial por su foto del sacerdote Luis María Padilla socorriendo a un soldado herido en medio de la calle. La imagen, conocida como La ayuda del padre, se enmarca en los sucesos de “El Porteñazo” (2 de junio de 1962), sublevación de la base naval Agustín Armario (Puerto Cabello) contra el gobierno del entonces presidente Rómulo Betancourt. La fotografía fue distribuida por la agencia Associated Press (AP) a medios impresos internacionales, como, por ejemplo, la revista Life, en su versión en español.


Metodología

Esta investigación ha tenido como objetivo profundizar en el valor de la fotografía como instrumento de documentación de la realidad, en su función y en sus usos, a través del estudio sociocultural de la fotografía periodística en el escenario venezolano. La muestra elegida para esta revisión ha estado constituida por imágenes que han recibido reconocimiento internacional en los premios World Press Photo y Pulitzer. Se trata de dos fotografías individuales y de dos series de fotografías que tienen como parámetros comunes, además de haber sido distinguidas con estos importantes galardones, que se refieren a Venezuela y que, en especial, sus autores son fotógrafos venezolanos o radicados en este país. Además, todas son fotos de corte periodístico que documentan hechos y acontecimientos de carácter social.

La más antigua es la mencionada foto de Héctor Rondón (Diario La República y Associated Press, 1963) sobre los sucesos de “El Porteñazo”, una de las pocas imágenes que ha alcanzado ambos reconocimientos. La segunda de las fotografías de este estudio fue captada en la ciudad de Caracas en el contexto de las graves protestas del año 2017 contra Nicolás Maduro, caracterizadas por tantos disturbios y muertos. Muestra a un chico joven envuelto en llamas al ser alcanzado por combustible de una moto de la Guardia Nacional Bolivariana. Fue capturada por Ronaldo Schemidt (Agencia France Presse), quien ganó el premio World Press Photo 2018 en la categoría “Fotografía del año”. La siguiente se corresponde a la misma edición del World Press Photo, pero fue premiada en la categoría “Spot News Story” del fotógrafo Juan Barreto (también de AFP), quien obtuvo el tercer lugar por sus imágenes de este mismo acontecimiento, pero en este caso en el formato de serie fotográfica.

La última serie de imágenes de esta investigación proviene del trabajo de la fotoperiodista norteamericana independiente, Meridith Kohut, radicada en Venezuela, que resultó finalista del premio Pulitzer por su trabajo publicado en The New York Times sobre las víctimas del hambre en el país. Se trata de fotografías dramáticas sobre la escasez, la desnutrición, la enfermedad y la muerte por falta de alimentos que ilustraron en 2017 el reportaje titulado “As Venezuela collapses, children are dying of hunger”, en español titulado “La malnutrición que mata en Venezuela”.

Para el análisis de estas fotografías se ha procedido al uso de una matriz de análisis de la imagen fija que privilegia los siguientes parámetros cualitativos:

1.   Tabla de identificación con información general sobre autoría, año, premio recibido y mención del acontecimiento referenciado.

2.   Contextualización social, política y cultural. Realidad plasmada e importancia de la misma en el marco de la historia de Venezuela. Conexión con aspectos que permiten comprender la relevancia de la imagen en el ámbito de la comunicación.

3.   Identificación del autor/a de la imagen. Datos biográficos. Estudio de la imagen en el contexto de su producción fotográfica.

4.   Identificación de referentes en la imagen. Elementos de estudio vinculados a la comunicación: circulación, audiencias e impacto. Usos y difusión de la fotografía, exposiciones.


Resultados

Con un saldo de cerca de cuatrocientas víctimas fatales y setecientos heridos, el levantamiento militar de las Fuerzas Armadas y la izquierda venezolana conocido como “El Porteñazo” fue, junto con “El Carupanazo”, uno de los estallidos de mayor impacto, producto de los movimientos insurreccionales que tuvo que afrontar el gobierno del presidente Rómulo Betancourt (1959-1964).

La foto se hizo merecedora de los dos premios más prestigiosos en fotografía. Pocas imágenes han alcanzado ambas distinciones a la vez. En 1962 obtuvo el galardón a la mejor fotografía del año y al reportaje del año, otorgados por la organización Word Press Photo. Un año después, en junio de 1963, Héctor Rondón se convirtió en el primer latinoamericano en obtener el premio Pulitzer por su foto, también identificada mediáticamente como “La absolución final”, “La piedad venezolana” y “El último abrazo”. En Venezuela fue publicada, entre otros medios, por el diario de gran circulación Últimas Noticias. El retrato en blanco y negro muestra un plano general en cuyo centro destaca el capellán, de larga y oscura sotana, sosteniendo a un soldado herido en una composición que deja ver el casco y el arma de combate en el suelo. En la pared, una equis parece indicar el punto de mira coronado por el rótulo Carnicería La Alcantarilla. 

Figura 1. “El Porteñazo” (1962)*

* Autor: Héctor Rondón; Premio Pulitzar, Photo Contest, World Press Photo of the Year;
Acontecimiento referenciado: alzamiento militar contra el presidente Rómulo Betancourt.
Fuente: World Press Photo (1962).


Rondón se inició en el oficio fotográfico de la mano de su cuñado, el fotógrafo Oswaldo Rodríguez, quien lo introdujo en el uso de la cámara y las técnicas de revelado. Más tarde Aroldo Suárez lo guiará en la composición y la estética. Ya con cierta experiencia, entra a trabajar en el departamento de prensa del Estado Miranda y en el área de fotografía de la entonces Policía Técnico Judicial (PTJ), hoy día conocida como Centro de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas. Posteriormente, trabajó como reportero gráfico al diario La República, desde donde fue enviado a cubrir los eventos de “El Porteñazo”1.

Además de los dos reconocimientos mencionados, la imagen obtuvo el Premio de periodismo George Polk, otorgado por la Universidad de Long Island, Nueva York. Ha sido reproducida, citada y reinterpretada en varias ocasiones, estimulando piezas artísticas y cinematográficas. En 1965, el artista Norman Rockwell pintó el cuadro titulado Asesinato en Mississippi que muestra un hombre de pie sosteniendo a otro que está de rodillas a punto de morir. Se trata de los últimos minutos de la vida de Michael Schwerner, judío de veinte años, luchador por los derechos civiles, asesinado por el Ku Klux Klan. En su película La quema de Judas (1974), el director venezolano Román Chalbaud retoma el acontecimiento y contrata al mismo cura Padilla para que hiciera de sí mismo. En 2005, en el marco de los cincuenta años de la Fundación Word Press Photo, el correo nacional holandés emitió una edición especial de estampillas mostrando las fotos que han obtenido el premio a Mejor Foto del Año, entre las que se incluyó la gráfica de Rondón.

La relevancia de estos premios se constata no solo en la amplia difusión y alcance de las fotos galardonadas, sino en su inserción dentro de los imaginarios colectivos y la opinión pública, hasta trascender los límites de los propios sucesos registrados visualmente. En medio de críticas, dudas y cuestionamientos, la fotografía conserva un honroso sitial en el altar de las certezas y la veracidad, pues sigue siendo asumida como prueba irrefutable de existencia, más aún en el terreno mediático, en el que provee evidencias que se dan por irrefutables, si y solo si han sido fotografiadas, por cuanto “algo se vuelve real –para los que están en otros lugares siguiéndolo como ‘noticia’– al ser fotografiado” (Sontag, 2003, p. 14).

Lejos de exaltaciones o condenas, hay que ponderar el hecho fotográfico a partir de sus posibilidades de informar, persuadir y conmover a las audiencias, por un lado, mientras que, por otra parte, documenta, describe e interpreta la realidad, ofreciendo puntos de vista, tendiendo puentes y vasos comunicantes entre los sujetos retratados y espectadores ávidos y ansiosos, entre acontecimientos, personas y lugares a los que solo se puede acceder mediante el registro fotográfico, el cual, además y no menos importante, conecta sensibilidades, despierta interés, estimula reflexiones y abre debates.

Figura 2. “Venezuela crisis” (2018)

* Autor: Ronaldo Schemidt; Photo Contest, World Press Photo of the Year;
acontecimiento: marchas y protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Fuente: World Press Photo (2017a).


Figuras 3-9. Serie 1: Demonstrator Catches Fire (2018)

* Autor: Juan Barreto; Photo Contest, Spot News, tercer premio; acontecimiento: marchas y protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Fuente: World Press Photo (2017b).


La fotografía de Ronaldo Schemidt y la serie fotográfica de Juan Barreto tienen en común haber sido galardonadas en la misma edición del World Press Photo: 2018 Photo Contest, World Press Photo of the Year, en el caso de Schemidt, y 2018 Photo Contest, Spot News, tercer premio, en el de Barreto. Ambas comparten escena y contexto histórico con dos hitos fundamentales para comprenderlas. En marzo de 2013 fallece el presidente Hugo Chávez Frías y se adelantan las elecciones presidenciales. Chávez había designado como sucesor a su vicepresidente Nicolás Maduro, quien, en los comicios del 4 de abril de 2013, logró su primer triunfo, con el 50,66% de los votos, por un estrecho margen sobre el candidato de la oposición Henrique Capriles, que obtuvo el 49,07%. La escasa diferencia de 224.742 votos produjo una gran crisis de legitimidad (CNE, 2013).

El segundo hito trascendental se sitúa en diciembre de 2015, cuando se celebraron en Venezuela las elecciones para conformar la Asamblea Nacional, para el período legislativo 2016-2021. Los 167 curules debían salir de los 1.516 candidatos. Debían votar casi veinte millones de venezolanos, cuyas fuerzas se polarizaron en el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, con Maduro como candidato, y la Mesa de Unidad Democrática, con Capriles de nuevo a la cabeza. La oposición resultó triunfadora en un inicio con 99 diputados frente a los 46 del oficialismo. Quedaron entonces por ser adjudicados 22 diputados que suponían la mayoría parlamentaria y mantuvieron al país en vilo unos días. Finalmente, los resultados llegaron a 112 diputados para la formación de Capriles de los 167 diputados elegibles, un 56,2% de los votos (CNE, 2015).

De inmediato Maduro denunció fraude e irregularidades por parte de la oposición y las elecciones se impugnaron ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Por otra parte, a finales de 2015 concluía el año judicial para los magistrados del Tribunal Superior de Justicia que debían ser renovados. El gobierno adelantó estas elecciones de manera que se produjeran antes de que tomase posesión la nueva Asamblea Nacional, surgida de las elecciones a principios de ese mes. La Constitución contempla un proceso y unos plazos que no se siguieron, hubo irregularidades en el procedimiento de postulación, se sabe que la mayoría de los magistrados elegidos eran afines al oficialismo y algunos de ellos no cumplían siquiera con los requisitos exigidos para el cargo (Pardo, 2015).

En marzo de 2017, el TSJ emitió dos sentencias que enardecieron los ánimos. Una de ellas declaraba en desacato y omisión legislativa continuada a la Asamblea Nacional por injerencia de una autoridad extranjera (la Organización de Estados Americanos), quitando poderes al poder legislativo y “ordenando” a Maduro tomar “las medidas civiles, económicas, militares, penales, administrativas, políticas, jurídicas y sociales que estime pertinentes y necesarias para evitar un estado de conmoción” (Sentencia 155 de 28/03/2017 TSJ, 2017a). Por otro lado, el tribunal dicto la Sentencia 156 de 29 de marzo, en la que “se advierte que mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho” (TSJ, 2017b).

Se produjo entonces un nuevo punto de inflexión. Por decreto presidencial, el 1 de mayo de 2017 Maduro convocó unas nuevas elecciones a la conocida como Asamblea Constituyente. Es este un parlamento de carácter temporal definido en la Constitución bolivariana elegido para redactar o reformar la Constitución de un país. Las votaciones tuvieron lugar el 30 de julio de 2017 con unas bases aprobadas por el Consejo Nacional Electoral que estipulaban que habrían de elegirse 545 constituyentes2. A partir de entonces, en Venezuela comenzaron a funcionar de manera paralela la Asamblea Nacional y la Asamblea Nacional Constituyente, en una enorme confrontación de legitimidades.

Este es el contexto político que reflejan estas fotografías, ya que los años 2016 y 2017 estuvieron marcados por fuertes protestas antigubernamentales, que fueron duramente reprimidas y se cobraron numerosos heridos y muertos. Por otra parte, la hiperinflación se situó entre las más elevadas del mundo y la producción petrolera llegó a los niveles más bajos de las últimas tres décadas. La deuda externa del país llegó a cotas muy elevadas, que produjeron una gran crisis financiera (Malamud y Núñez, 2019; Ellner, 2019; Corrales, 2017). La escasez de alimentos, de medicinas y de insumos, así como la crisis energética, con cortes de electricidad y agua, fueron también un detonante. En el 2017 se estima que 87% de los hogares venezolanos estaban en situación de pobreza (España y Pondo, 2018).

En mayo de 2017, tanto Schemidt como Barreto se encontraban en Venezuela cubriendo las protestas que exigían la renuncia de Maduro. El acontecimiento que registran estas imágenes tuvo lugar el 3 de mayo de 2017 en una avenida del este de Caracas. Es el momento en el que un grupo de jóvenes intenta apoderarse de una motocicleta de la Guardia Nacional Bolivariana y el tanque de gasolina explota (EFE, 2018; AFP/Focus, 2018; Usón, 2018). Previamente, habían sido atropellados varios de los manifestantes que iban cargados de palos, piedras y bombas molotov caseras. El joven de la máscara antigás, cuyo cuerpo es presa de las llamas en la fotografía ganadora, se llama José Víctor Salazar, en ese momento tenía 28 años y tuvo quemaduras de segundo grado. En la serie premiada de siete fotografías de Barreto puede verse la secuencia de cómo este joven queda envuelto en llamas.

Ambos fotógrafos comparten el haber nacido en Venezuela, país del cual emigraron, y también el trabajar para la Agence France-Presse (AFP). Actualmente, Schemidt (www.worldpressphoto.org/ronaldo-schemidt) vive en Jerusalén y es corresponsal en Israel y Palestina. Estudió en la Universidad Central de Venezuela y ha trabajado como fotoperiodista en México. Por su parte, Barreto (www.worldpressphoto.org/juan-barreto) se inició en el fotoperiodismo siendo muy joven y cuenta con una amplia experiencia internacional. Trabaja para la misma AFP, en Bogotá, Colombia. Ambos han recibido numerosos premios por su trabajo. En el caso de las imágenes estudiadas: “Ronaldo y Juan tuvieron una fuerte competencia: 42 fotógrafos de 22 países fueron nominados en ocho categorías. En total, 3.548 fotógrafos de 125 países presentaron 73.044 imágenes a consideración del jurado este año” (AFP/Focus, 2018).

Figuras 10-25. Serie 2: Reportaje As Venezuela collapses, children are dying of hunger

* Autor: Meridith Kohut; finalista Premios Pulitzer 2018, categoría Feature Photography; acontecimiento: la escasez, la desnutrición, la enfermedad y la muerte por desnutrición en Venezuela.

Fuente: The Pulitzer Prizes (s.f.).


Meridith Kohut es una fotoperiodista estadounidense radicada en Venezuela. Nacida en Houston, Texas, se licenció en Periodismo y Comunicación corporativa en la Universidad de Texas, en Austin. Desde 2007 se dedica a documentar la realidad de América Latina para medios internacionales. Es colaboradora habitual de The New York Times, medio para el que ha cubierto temas como el tráfico de drogas en Bolivia, la transición en Cuba, la violencia y el hacinamiento en las cárceles en El Salvador, la prostitución en Colombia, los derechos laborales y los brotes de cólera en Haití, así como las minas de oro ilegales y las violaciones de derechos humanos en Venezuela. Tiene una página con sus fotografías en National Geographic (s.f.) en la que se puede observar su estilo de documentar la realidad a pie de calle, hospitales, tiendas vacías y medicinas alternativas, como ceremonias de curanderos. En 2018 recibió el Premio a la Valentía en Periodismo del International Women’s Media Foundation (IWMF) (Mioli, 2018).

Ese mismo año fue finalista en los premios Pulitzer (The Pulitzer Prizes, s.f.) en la categoría “Fotografía especial (Feature photography)” con una serie de 16 fotografías que ilustraron el reportaje publicado en The New York Times “As Venezuela collapses, children are dying of hunger”, titulado en español “La malnutrición que mata en Venezuela”. La serie forma parte de una colección más completa de 91 fotografías que es posible apreciar en la página de la fotógrafa (Meridith Kohut Photography (s.f.), bajo el título “Collapse of Venezuela”.

Las photoseries permiten tratar un tema de forma más extensa y, generalmente, más profunda. Como señalan Martín et al. (2022), “las series también recurren a la transparencia enunciativa como código fotoperiodístico paradigmático. Incluso, al mostrar distintos puntos de vista, emerge una omnisciencia que nos permite acceder como espectadores a unos universos a los que no tendríamos acceso de otro modo”.

En este caso se trata de un registro fotográfico de la escasez y el drama del hambre en el contexto de la peor crisis reciente que ha sufrido el país. El foco está puesto en la infancia y en las mujeres. Hambre y muerte son los protagonistas de las dramáticas imágenes, que destacan por sus tonalidades oscuras con rostros famélicos de miradas suplicantes. Las fotografías que conforman esta serie documentan historias con nombres y apellidos, le ponen rostro a una crisis humanitaria que padece el país. La fotógrafa se acerca a la realidad más cotidiana y apunta su objetivo hacia el dolor y la desesperanza, para mostrar las historias humanas que hay detrás de la frialdad de las cifras que apuntan la situación de pobreza en los hogares venezolanos.

La primera imagen muestra a cuatro niños rodeando el ataúd de su primo de 17 meses, con la mirada al centro y la expresión grave. Le sigue una abuela contemplando seria a su nieta, que llora pidiendo comida. En la tercera foto se aprecia el entierro de un bebé de tres de meses; el pequeño ataúd es celeste claro; al centro, la madre aparece en la cabecera del mismo, rodeada de un grupo de personas que apuntan su mirada al centro con expresión grave. La cuarta foto pone en primer plano a tres jóvenes buscando comida en bolsas de basura; a la izquierda una joven come también de la basura y al fondo un hombre agachado, con el rostro cubierto con una gorra. La foto número cinco exhibe el mostrador vacío de una cafetería, una mujer se apoya con el codo mientras pone su mano en la cara y dirige la mirada a la máquina del café. En la sexta foto se aprecia una cola de personas recargadas en una pared; llaman la atención dos mujeres de aspecto famélico con rostros maduros y desdentados, que miran hacia el mismo sitio y le dan con su vestuario algo de color a la oscuridad de la imagen; a través de la cuna del hospital. En la foto siete se muestra a un bebé de 18 días de nacido con desnutrición severa; después de varios intentos de la familia por salvarlo morirá unas semanas después. En la octava foto el plano general muestra una habitación de hospital y una mujer con cuerpo de niña sentada frente a una cama de cuidados intensivos que llora encogida sobre sus rodillas; la enferma es su hija de cinco meses con desnutrición y deshidratación severa; la niña morirá tres días después. El protagonismo de la foto nueve es un frigorífico abierto, casi totalmente vacío; a la izquierda, una mujer permanece de pie con su hija en brazos, con la mirada baja, perdida en algún lugar del frigorífico. La foto diez capta un memorial; al centro, las velas encendidas, dos mujeres jóvenes cabizbajas con el rostro semicubierto con un pañuelo dan simetría a la imagen; a uno y otro lado, más personas con miradas cruzadas; al fondo, en la pared, carteles con fotos del joven de 17 años muerto en manos de las fuerzas de seguridad en Caracas, el 8 de junio de 2017. La composición de la foto once es casi surrealista: un joven alza una bandera por encima de una multitud sin rostro, con gorras, gafas y pasamontañas improvisados con cualquier prenda de vestir; al fondo, las nubes grises confieren una sensación de gravedad a la imagen. En la foto doce, un plano general muestra la autopista Francisco Fajardo invadida por manifestantes que lanzan piedras, cócteles molotov y fuegos artificiales; la policía responde con cañones de agua, balas de goma y perdigones; Meridith Kohut recibió un disparo de perdigones en el casco desde unos 15 metros, lo que le provocó una conmoción cerebral. La foto trece recoge un momento en el comedor de Los Teques, donde se muestran dos mesas largas con personas apretujadas tomando la sopa; en la puerta se observa la cola de espera. En la foto catorce el protagonista es un niño de 13 años; aparecen cartones con una manta encima y la ropa al lado como hogar, la pared al fondo, sucia y desconchada; a la izquierda, una bolsa negra de basura. Las mujeres de la foto quince yacen en camas de hospital con gorra y bata quirúrgica; el pie de foto nos ayuda a entender que están esperando para ser esterilizadas por el temor a quedarse embarazadas ante las dificultades para criar a los hijos; al fondo, dos enfermeras de verde y una de blanco; no es casualidad la perspectiva de la imagen. La serie cierra con la imagen de un ataúd abierto en mitad de una habitación paupérrima; en el ataúd aparece, como dormido con las manos juntas y la cabeza de lado, un bebé de 17 meses que falleció de insuficiencia cardíaca por severa desnutrición.

El conjunto de imágenes muestra historias dramáticas de hambre y muerte ocasionadas por la escasez de alimentos. El enfoque de la fotógrafa busca miradas, rostros y expresiones. Si bien destacan por su valor artístico y su composición expresiva, tienen sobre todo el valor periodístico de señalar una realidad y denunciar la situación económica y social del momento en Venezuela. Son testimonios de la crisis y sus consecuencias en la población.


Conclusiones

Esta investigación ha tenido como objetivo indagar, a través de ejemplos concretos, en el enorme poder de la fotografía en la documentación y conocimiento de determinadas realidades sociales. La fotografía pone a disposición vestigios de aquello que ha sido, de un pasado, inmediato o distante, que fue seccionado y fragmentado por la captura que lo redimensiona y lo prolonga, simultáneamente. Es, entonces, un extracto de la realidad que contribuye a mantener su esencia, la savia de los acontecimientos. O, por el contrario, puede desvirtuar y construir un discurso paralelo e incluso contrapuesto al punto de partida o materia prima contenida en la realidad. La fotografía encierra una posibilidad, la posibilidad de que algo ocurrió. Pero, a la vez, guarda múltiples lecturas, tantas como intenciones y decisiones del emisor e interpretaciones y significaciones del receptor. Al respecto, autores como Zunzunegui (1989) han advertido acerca de la necesidad de distinguir entre la realidad de la imagen y la imagen de la realidad. En el caso de las imágenes fotoperiodísticas estudiadas, todas han buscado documentar la realidad y el hecho de que hayan sido premiadas muestra que lo han hecho de modo relevante, en forma y contenido.

La fotografía de Ronaldo Schemidt y la serie fotográfica de Juan Barreto tuvieron un gran impacto en la opinión internacional al mostrar la crisis humanitaria en Venezuela y reforzar el símil del país como un país ardiendo o en llamas. También las caras del hambre y la pobreza mostradas por Meredith Kohut. Allí estuvieron estos fotoperiodistas para captar ese “instante decisivo” e irrepetible, poniendo en la misma línea el cerebro, el ojo y el corazón, que es como Henri Cartier-Bresson (2001) definía el acto de fotografiar. Todas estas imágenes fueron muy importantes desde el punto de vista comunicativo, porque, precisamente, a partir del 2017 la política de restricciones de señales de televisiones internacionales se recrudeció. Primero, CNN en español fue llamada “arma de guerra” por Maduro y dejó de poder sintonizarse. Ocurrió lo mismo poco a poco con todos los canales que cubrían las protestas en el país: TV Azteca, Tiempo TV, la cadena argentina Todo Noticias y los canales colombianos RCN y Caracol. También en 2017 se clausuró la Televisión de la Universidad de los Andes (ULATV), por violar la ley de Telecomunicaciones (Ramírez, 2020).

Los premios de las características de los estudiados cumplen una importante función, ya que premian el valor de la documentación fidedigna de la realidad protegiendo la libertad de expresión y garantizando el derecho de la población a una información amplia, confiable y diversa. Los contextos de desinformación auspician y promueven la producción de noticias falsas que incluso suelen ir acompañadas con imágenes. Esto se acentúa en contextos polarizados, como el que se vive en Venezuela.

Una vez se anuncian las ganadoras del World Press Photo en sus distintas categorías, las fotografías se muestran en una exposición itinerante que cada año visitan más un millón de personas en cuarenta países. También se edita un anuario en seis idiomas y las imágenes premiadas reciben cobertura en los más variados medios de comunicación de todo el mundo. Así mismo, las fotos cuentan con gran difusión en redes sociales. Lo mismo ocurre con el Pulitzer, que es un premio de extraordinario prestigio profesional. Esto da cuenta del valor de las fotos analizadas en este estudio y de su capacidad para el conocimiento y denuncia de las realidades que plasman.

El que estos premios se dictaminan pasado un tiempo de que ocurrieran los sucesos que registran permite retomar los temas que documentan, a veces olvidados o desplazados ante la vorágine de nuevos acontecimientos que van compitiendo entre sí, cuestionando nuestra memoria y reencontrándonos con lo ocurrido a la luz del presente. Puede decirse que la fotografía lucha contra la amnesia visual, al perpetuar hechos y circunstancias de relevancia histórica, aportando a la construcción de un registro que se traduce en la lectura de momentos y en la interpretación de sucesos decisivos y situaciones específicas. En tal sentido, en Venezuela la fotografía ha sido pieza clave y factor determinante en la conformación de ideas y conceptos sobre los temas de la agenda mediática y comunicacional. Las fotografías analizadas así lo constatan.



Notas

1 Una biografía más detallada se puede leer en el blog Los Grandes Fotógrafos (s.f.), mientras que los pormenores que contextualizan este hecho y sus protagonistas pueden profundizarse en portales como Yo Católico (s.f.).

2 Toda la documentación está disponible en la página del Consejo Nacional Electoral (CNE, s.f.).



Referencias

AFP/Focus (2018). Una bola de fuego. El making-of de la noticia, 12 de abril. https://focus.afp.com/una-bola-de-fuego

Barthes, R. (1986). El mensaje fotográfico. En Lo obvio y lo obtuso. Paidós.

Blanco-Pérez, M. (2022). Cine, fotografía y arquitectura: la composición simétrica y la noción de arquitecturización en la obra de Wes Anderson. Antecedentes visuales de la película La crónica francesa. Arte, Individuo y Sociedad, 34(4), 1407-1426. https://dx.doi.org/10.5209/aris.78848

Blanco-Pérez, M. (2022). El discurso fotográfico en los premios World Press Photo (1955-2021): tecnología, política y medios. Revista Latina de Comunicación Social, 80, 241-258. https://www.doi.org/10.4185/RLCS-2022-1543

Cartier-Bresson, H. (2001). Fotografiar del natural. Gustavo Gili.

CNE - Consejo Nacional Electoral (2013). Resultados electorales - Elección presidencial 2013. http://www.cne.gob.ve/web/estadisticas/index_resultados_elecciones.php

CNE - Consejo Nacional Electoral (2015). Resultados electorales - Elecciones Asamblea Nacional 2015. http://www.cne.gob.ve/web/estadisticas/index_resultados_elecciones.php

CNE - Consejo Nacional Electoral (s.f.). Constituyente. Credenciales de Testigos Electorales. http://www4.cne.gob.ve/web/normativa_electoral/elecciones/2017/constituyente/index_principal.php

Corrales, J. (2017). ¿Cómo explicar la crisis económica en Venezuela? Revista Tribuna de Asuntos Públicos, 30, 30-34. https://repositorio.uniandes.edu.co/bitstream/handle/1992/7546/u735378.pdf?sequence=1&isAllowed=y

EFE (2018).¿Por qué hay un hombre en llamas en Venezuela? La increíble historia de Ronaldo Schemidt. ABC, 15 de febrero. https://www.abc.es/cultura/arte/abci-hombre-llamas-venezuela-increible-historia-ronaldo-schemidt-201802151039_noticia.html

Ellner, S. (2019). Explicaciones para la crisis actual en Venezuela: el choque de paradigmas y narrativas. Discursos del Sur. Revista de Teoría Crítica en Ciencias Sociales, 4, 133-151. https://doi.org/10.15381/dds.v0i4.17029

España, L. y Ponce, M. (2018). Encovi. Encuesta Sobre Condiciones de Vida 2018, 1-18. Provea.

Flusser, V. (1990). Hacia una filosofía de la fotografía. Trillas.

Fontcuberta, J. (1997). El beso de Judas. Fotografía y verdad. Gustavo Gili.

Los Grandes Fotógrafos (s.f.). Hector Rondón Lovera (1933-1984). http://losgrandesfotografos.blogspot.com/2018/04/hector-rondon-lovera-1933-1984.html

Malamud, C. y Núñez, R. (2019). La crisis de Venezuela y el tablero geopolítico internacional. Real Instituto Elcano. https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/la-crisis-de-venezuela-y-el-tablero-geopolitico-internacional/

Martín-Núñez, M., Soler-Campillo, M. y Marzal-Felici, J. (2022). Estrategias discursivas para la espectacularización: miradas sobre la Gran Recesión en los premios World Press Photo. Anàlisi: Quaderns de Comunicació i Cultura, 66, 171-191. https://doi.org/10.5565/rev/analisi.3437

Meridith Kohut Photography (s.f.). [Página web] https://meridithkohut.photoshelter.com/index/G0000RynKaVp.vy4/I0000WoxK0dIl5G0

Mioli, T. (2018). Periodista mexicana y fotógrafa de EE.UU. con base en Caracas reciben Premio a la Valentía en Periodismo de IWMF. LatAm Journalism Review, 20 de junio. https://latamjournalismreview.org/es/articles/periodista-mexicana-y-fotografa-de-ee-uu-con-base-en-caracas-reciben-premio-a-la-valentia-en-periodismo-de-iwmf/

Mirzoeff, N. (2003). Una introducción a la cultura visual. Paidós.

National Geographic (s.f.). Página del fotógrafo. Meridith Kohut. https://www.nationalgeographic.es/fotografo/meridith-kohut

Pardo, D. (2015). Por qué importan tanto los magistrados que designó el chavismo en Venezuela. BBC Mundo, 23 de diciembre. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151222_venezuela_tsj_magistrados_dp

Ramírez-Alvarado, M. (2020). Post-truths and fake news in disinformation contexts: The case of Venezuela. En Hernández-Santaolalla, V. y Barrientos-Bueno, M. (eds.), Handbook of Research on Transmedia Storytelling, Audience Engagement, and Business Strategies (pp. 306-320). IGI Global. DOI: 10.4018/978-1-7998-3119-8.

Sontag, S. (2003). Ante el dolor de los demás. Santillana.

Sontag, S. (1996). Sobre la fotografía. Edhasa.

Usón, V. (2018). Pasaron cuatro segundos hasta que me di cuenta de que alguien estaba en llamas. El País, 4 de abril. https://elpais.com/cultura/2018/04/13/actualidad/1523647942_171446.html

Takenaga, L. (2018). Bebés que mueren de hambre, bombas molotov y amenazas de muerte: una fotoperiodista en Venezuela. The New York Times, 28 de noviembre. https://www.nytimes.com/es/2018/11/28/espanol/america-latina/meridith-kohut-foto-venezuela.html

The Pulitzer Prizes (2018). Finalist: Meridith Kohut, freelance photographer, The New York Times. https://www.pulitzer.org/finalists/meridith-kohut-freelance-photographer-new-york-times

TSJ - Tribunal Supremo de Justicia (2017). Sentencia No. 156 de fecha 29 de marzo de 2017, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que interpreta el artículo 33 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Pandectas Digital. https://pandectasdigital.blogspot.com/2017/03/sentencia-n-156-de-fecha-29-de-marzo-de.html

TSJ - Tribunal Supremo de Justicia (2017b). Sentencia No. 155 de fecha 28 de marzo de 2017, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que declara la nulidad por inconstitucionalidad del acto parlamentario aprobado por la Asamblea Nacional en fecha 21 de marzo de 2017, sobre la pretendida Reactivación del Proceso de Aplicación de la Carta Interamericana de la OEA. Pandectas Digital. https://pandectasdigital.blogspot.com/2017/03/sentencia-n-156-de-fecha-29-de-marzo-de.html

World Press Photo (1962). 1962 Photo Contest, World Press Photo of the Year. 2 de junio. https://www.worldpressphoto.org/collection/photo-contest/1962/hector-rondon-lovera/1

World Press Photo (2017a). 2018 Photo Contest, World Press Photo of the Year. 3 de mayo. https://www.worldpressphoto.org/collection/photo-contest/2018/ronaldo-schemidt/1

World Press Photo (2017b). 2018 Photo Contest, Spot News, 3rd prize. 3 de mayo. https://www.worldpressphoto.org/collection/photo-contest/2018/juan-barreto/1

Yo Católico (s.f.). La ayuda del padre. Historia de una fotografía. https://yocatolico.tumblr.com/laayudadelpadre

Zunzunegui, S. (1989). Pensar la imagen. Cátedra, Universidad del País Vasco.

Zylberman, L. (2014). Errol Morris y los misterios de la fotografía. Culturas, 18(6), 23-34. https://doi.org/10.14409/culturas.v18i6.4323


Inicio